Reputación corporativa: lo que controlas y lo que no
La reputación no se gestiona en la crisis. Se construye —o se destruye— en los años anteriores. Y casi nunca por las razones que crees.
Reflexiones sobre comunicación, liderazgo y equipos. Sin teorías de manual. Con casos reales y las preguntas que casi nadie se atreve a hacer.
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La reputación no se gestiona en la crisis. Se construye —o se destruye— en los años anteriores. Y casi nunca por las razones que crees.
Los cambios estructurales no fracasan por la estrategia. Fracasan porque se diseñan sin las personas y se comunican demasiado tarde.
El 86% de los fracasos en las empresas se atribuyen a problemas de comunicación. El problema es que ese dato no nos dice absolutamente nada útil.
Lo has pensado. Yo también. Y si eres jefe, alguien lo está pensando de ti ahora mismo. La pregunta no es si pasa, es qué hacemos con eso.
La confusión entre comunicación y marketing no es solo terminológica. Es estratégica. Y sus consecuencias se pagan caro.
Cuánto cuesta realmente una conversación que no se tiene. En proyectos perdidos, rotación, clima destruido y decisiones tomadas con información incompleta.
La comunicación interna no es la newsletter de empresa ni el mural de valores en la entrada. Es algo mucho más cotidiano, más difícil y más importante.
Hay una conversación pendiente en cada equipo. Todo el mundo sabe cuál es. Nadie la tiene. Cuánto cuesta posponer lo que hay que decir.
La diversidad es un valor. Y también un reto de comunicación real. Cómo atravesar la fase de fricción sin perder a nadie por el camino.
Hay personas que mueven equipos sin tener ningún cargo. Y hay jefes que tienen el título pero nadie les sigue. La autoridad real no viene del organigrama.
El silencio tiene muchos significados. Ninguno de ellos es "todo está bien". Por qué la gente no habla en las reuniones y qué dice eso de la cultura del equipo.
El onboarding no es entregar el portátil y presentar al equipo por Teams. Es la primera conversación que tiene una empresa con alguien.
Todo el mundo dice que hay que ser asertivo. Nadie explica qué pasa cuando lo intentas y el entorno no está preparado para recibirlo.
El síndrome del impostor no desaparece cuando asciendes. Se vuelve más sofisticado. Por qué casi todos los líderes sienten en algún momento que los van a descubrir.
Decir sí a todo no es compromiso. Es miedo. Cómo poner límites en el trabajo sin dañar tu reputación ni tus relaciones.
El problema no es que haya demasiadas reuniones. Es que nadie sabe para qué sirve cada una. Cuándo convocar, cuándo no, y cómo salir vivo de las que no puedes evitar.
El feedback mal dado no es honestidad. Es cobardía disfrazada de sinceridad. Cómo construir una conversación donde el otro pueda escucharte de verdad.
El conflicto entre departamentos que se necesitan mutuamente es tan antiguo como las empresas. Y tan evitable como lo es. Spoiler: casi nadie lo evita.
Nadie quiere molestar. Todos creen que lo están haciendo bien. Pero cada vez que se intenta coordinar algo, acaba en malentendidos y silencios incómodos.
Trabajar con un jefe incoherente no es solo frustrante. Es agotador. Y lo peor es esa duda que cala: ¿soy yo el que no entiende, o es que esto realmente no tiene sentido?
Una crisis de reputación en redes no empieza cuando algo explota. Empieza mucho antes, cuando nadie preparó lo que había que preparar.
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